Las críticas y reclamos al Gobierno dominicano no cesan por parte de familias cuyos parientes combaten en la guerra entre Rusia y Ucrania tras ser víctimas de un supuesto engaño laboral.
Hoy, detrás de una mejor vida que pretendía incluir empleo y salarios, dos amigos: Lorenzo García y Juan Ramón Sánchez Ríos terminaron reclutados en el frente de batalla.
Ambos procedentes de Bajos de Haina, en San Cristóbal, uno de los municipios que ha registrado más salida de sus oriundos para estar frente a esta guerra el país euroasiático ubicado entre Europa del Este y el norte de Asia.
Me siento impotente. El Gobierno está sordo, mudo y ciego, manifestó Isabel Peguero, madre de Lorenzo, quien es su único hijo.
El ama de casa declaró que su primogénito se fue a Rusia con el fin de trabajar como soldador. Él no fue a la guerra. Él fue por un contrato de trabajo, salió de este país porque aquí no hay oportunidades de trabajo, manifestó la madre.
¿Cuándo viene papi a celebrar su cumpleaños? son algunas de las preguntas sin respuesta que recibe Isabel Peguero, de parte de sus nietos, tras estar en la guerra de Rusia y Ucrania.
Indicó que su desesperación se ha intensificado tras la limitada comunicación que tiene con su familiar: hablo con él a veces, no siempre porque hablo con él en las noches, después de las 12:00 de la noche por el cambio de horario y la señal.
Una historia paralela vive Yanira Sánchez Ríos; es otra de las que clama al gobierno por el regreso de su hermano, Juan Ramón, quien se encuentra al frente del conflicto defendiendo a Ucrania.
Con nostalgia narra la penuria que vive su pariente en aquel lugar y la ausencia de mensajes de texto para comunicarse con él: Cuando él puede, uno le manda un mensaje, y él contesta a los dos o tres días un hola y así… Ha rebajado como 15 libras. Está muy flaco, está muy deteriorado. Me dice que lo están maltratando mucho.
Ante las condiciones que padece el familiar, asegura haber dado los pasos correspondientes yendo al congreso y la cancillería para hacer posible el retorno a República Dominicana, pero lamenta la falta de apoyo gubernamental por parte de la embajada.
No hemos recibido ninguna ayuda. El canciller Ito Bisonó ni la cara nos ha dado, expresó.
Al tiempo, indicó que las veces que se ha dirigido a la embajada, le dicen que el caso es muy complejo.
Sobre la red de reclutamiento
Las protestantes mantienen la teoría de que sus familiares se fueron bajo un engaño de trabajo a terminar en medio de la guerra, tanto en Rusia como en Ucrania. Un conflicto que supera los cuatro años.
A ellos se los llevan ofreciéndoles trabajo de soldadura, mecánica. Incluso hay personas que ellos están contratando como cocineros, dijo, al tiempo que denunció que las personas que están llevando a cabo este tipo de reclutamiento continúan operando.
La operación funciona así: Le facilitan el pasaporte y los llevan a Panamá. Allí se les retira sus documentos; permanecen hospedados algunos días en un hotel hasta llegar al destino final, Rusia o Ucrania.
Ellos firmaron esos contratos bajo presión, porque el que está allá, si tú no lo firmas, hasta te desaparecen, manifestó.




















