El dolor de una familia y el clamor de justicia no cesan desde el pasado viernes cuando un hombre de 57 años mató a su expareja, de 36 años, en la provincia de San Juan, a donde la llevó desde su natal San Francisco de Macorís.
El verdugo es Francisco Rosendo Moya Tavares, quien fue detenido por la Policía, y la víctima es Jocelyn Ceballos Matrille, quien deja dos hijas en la orfandad, una de estas con discapacidad.
Moya Tavares fue arrestado por miembros de la Subdirección Regional de Investigación (DICRIM), momentos después de la tragedia, perpetrada en el residencial Caonabo Tower, de esta ciudad, la madrugada del Día de la Constitución, según informó la Policía.
La madre de Jocelyn pide que se haga justicia. Dice que el agresor la llevó junto a la niña discapacitada y que en principio se dijo que la tenía secuestrada.
Mientras que el abuelo pide la pena máxima para el agresor. Sostuvo que Jocelyn vivía para sus hijas, sobre todo para la pequeña que no podía caminar.
En las fotografías publicadas por Jocelyn en las redes sociales muestra habla de su princesa, muestra el proceso de antes de ser operada de los dos pies y luego. También le celebra todas las festividades, incluso se ve a la pequeña con la decoración navideña.
El abuelo dijo que la niña no sabe que su madre ya no está en este mundo, pero que se va a enterar porque es muy inteligente.
Este hecho consterna a la sociedad dominicana que cada día ver caer a sus hijas en el seno de su propia familia. Registros dan cuenta de unos 80 feminicidios en lo que va de año.





















