¿Qué le falta a los artistas y a las orquestas de merengue para alcanzar el auge y la popularidad de la que gozaban en los 80’s?
Muy sencillo…
Las empresas discográficas que impulsaban la música y a sus figuras en el mercado local e internacional.
La radio que en casi en su totalidad estaba dedicada a la difusión de las canciones de los artistas dominicanos…
Los locutores que hicieron figura apoyando nuestra música con su estilo de disc-jockey
Los programas de radio y de televisión de farándula que existían en pasados tiempos, junto con las columnas, las secciones de arte, revistas y suplementos que sustentaban la industria del entretenimiento al más alto nivel.

Ahora se habla de «los años dorados del merengue», y solo se menciona a las figuras que se popularizaron en esa época, y nunca se habla de las empresas discográficas, la radio, televisión, locutores, periodistas, managers, promotores y estrategas que hacían el trabajo de campo.
Con ello vino el cambio en las preferencias del público. El vuelco de la juventud hacia la música urbana. El conglomerado generacional más importante en todo lo que se sustenta en el tiempo.
No hay que buscar otras razones…
Sólo hay que observar el hecho de que los artistas que se mantienen, y se han mantenido son aquellos que alcanzaron su popularidad e hicieron fama en los 80’s.
Todos viven de su repertorio.




















