El Banco Central informó hoy que entre enero y septiembre de este año las remesas recibidas alcanzaron la cifra récord de 9,489.8 millones de dólares, lo que refleja un notable aumento de US$577.0 millones, un 6.5 %, respecto al mismo periodo del año 2025. En septiembre se recibieron US$1,057.1 millones, cantidad que excede en US$65.3 millones (6.6 %) la cifra reportada en ese mes del año pasado.
Un comunicado de prensa del banco emisor señala que este crecimiento en septiembre ocurre a pesar del complejo entorno internacional que prevalece actualmente a causa de la persistencia de los conflictos en Medio Oriente, que han mantenido elevados los precios del petróleo y sus derivados, generando mayores presiones inflacionarias y reduciendo el ingreso disponible de los hogares.
El Banco Central agrega que este comportamiento responde, principalmente, a las transferencias enviadas por los dominicanos residentes en Estados Unidos, país del cual provino el 80.9 % de los recursos formales canalizados en septiembre, con un monto de US$780.1 millones.
Dice que este resultado se mantiene estrechamente vinculado al desempeño de la economía norteamericana y agrega que, en detalle, el índice de gestores de compras (PMI, por sus siglas en inglés) no manufacturero del Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM) registró 54.9 durante septiembre, lo que refleja la expansión sostenida del sector servicios, renglón que concentra una parte importante de la mano de obra dominicana en dicho territorio.
Dice que de igual modo, la tasa de desempleo general en Estados Unidos se ubicó en 4.2 % en septiembre de 2026, levemente por encima del 4.1 % reportado en agosto de 2026, con la creación de 29,000 nuevos puestos de trabajo.
Destaca la recepción de remesas a través de vías formales originadas en otros países en el transcurso de septiembre. Al respecto, España registró transferencias por un monto de US$59.9 millones, lo que constituye el 6.2 % del flujo total. Este resultado la consolida como el segundo país de procedencia, cónsono con la cantidad de dominicanos residentes en dicho territorio. Seguidamente, se situó Italia, contribuyendo con un 1.3 % del total, acompañada de Haití con un 1.2 % y Suiza con un aporte de 1.1 %. El resto de las divisas se distribuyó entre naciones como Francia, Canadá y Alemania, entre otras.
En cuanto a la distribución geográfica de las remesas, el Banco Central indica que el Distrito Nacional captó el 51.2 % del flujo ingresado en septiembre, seguido de las provincias Santiago y Santo Domingo, con proporciones de 9.5 % y 6.6 %, respectivamente. De esta manera, más de dos tercios (67.3 %) de las remesas recibidas durante septiembre se concentraron en las áreas metropolitanas del país.
La nota expresa que estas entradas de divisas han favorecido la estabilidad relativa del tipo de cambio que se observa en la actualidad, de tal manera que, al 30 de septiembre de 2026, la moneda nacional se apreció 5.4 % frente al dólar estadounidense con respecto a diciembre de 2025. Estos mayores flujos externos permiten también mantener un nivel adecuado de reservas internacionales, las cuales al cierre de septiembre se ubicaron en US$15,239.9 millones, representando un 10.5 % del PIB y cubriendo unos 5.4 meses de importaciones, indicadores por encima de los umbrales recomendados por el FMI.
Expresa que las más recientes perspectivas del BCRD para el sector externo contemplan que persista la evolución positiva en la captación de divisas durante 2026 y que en ese sentido se proyecta que los ingresos por turismo superen los US$12,200 millones, mientras que las remesas se ubicarían en torno a los US$12,600 millones. Asimismo, las exportaciones totales se estiman superen los US$17,200 millones y la inversión extranjera directa (IED) sobrepasaría los US$5,300 millones. El dinamismo de estos flujos, en conjunto con el resto de los servicios exportados (aproximadamente US$3,300 millones), permitiría alcanzar un total de ingresos de divisas superior a los US$50,700 millones al cierre de 2026.
El Banco Central asegura que continuará dando seguimiento al desafiante panorama internacional y su potencial impacto económico en la economía dominicana, reafirmando su compromiso con su objetivo de inflación y con la estabilidad macroeconómica.























