El Valencia Basket vivió una de esas noches difíciles de olvidar, aunque por motivos muy distintos a los que esperaba su afición. El conjunto español llegó a dominar por 28 puntos al Olympiacos, pero terminó cediendo en la prórroga por 97-102 en el Roig Arena, después de una reacción liderada por Jean Montero, antiguo referente del equipo taronja.
El base dominicano firmó una actuación determinante, con 26 puntos y 11 faltas recibidas, y encabezó la remontada de un conjunto griego que parecía derrotado durante buena parte del encuentro. La victoria visitante dejó al Valencia con su primera derrota de la temporada, tras desperdiciar una ventaja que parecía definitiva.
Un Valencia arrollador durante la primera mitad
Durante los primeros compases, el equipo valenciano mostró una versión dominante, con intensidad defensiva, control del rebote y velocidad en las transiciones. Su propuesta ofensiva, basada en ataques rápidos y posesiones cortas, desbordó a un Olympiacos incapaz de contener el ritmo de los locales.
Kam Taylor y Nikola Mirotic destacaron como piezas importantes en ambos lados de la cancha. El ala-pívot español, incorporado para reforzar la plantilla, asumió responsabilidades desde su llegada, aportando experiencia y liderazgo a un proyecto dirigido por Xavi Albert.
El Valencia también encontró en TJ Shorts un jugador capaz de imprimir velocidad y desequilibrio al ataque. Su capacidad para cambiar el ritmo del partido ofreció otra alternativa ofensiva a un equipo que, cuando consigue enlazar buenas posesiones, puede resultar especialmente difícil de frenar.
Jean Montero con el balón ante Mario Saint-Supéry, durante el partido de Euroliga entre el Valencia y el Olympiacos.
La superioridad local quedó reflejada en el marcador. Con el 41-24, el entrenador del Olympiacos, Georgios Bartzokas, recurrió al tiempo muerto para intentar detener la avalancha valenciana. La diferencia siguió creciendo hasta alcanzar los 28 puntos en el tercer cuarto, cuando el marcador señalaba un contundente 62-34.
En las gradas, la afición disfrutaba de una actuación que parecía confirmar las aspiraciones del Valencia en la Euroliga. Sin embargo, el partido todavía guardaba un giro inesperado.
Montero cambia el rumbo del encuentro
Cuando el encuentro parecía decidido, Olympiacos encontró la manera de regresar. El equipo griego elevó su intensidad defensiva, redujo los espacios y comenzó a dificultar cada posesión del Valencia. La recuperación de balones y las salidas al contraataque permitieron recortar progresivamente la distancia.
En medio de la reacción, Jean Montero asumió el protagonismo. El dominicano, que meses atrás había sido uno de los grandes ídolos de la afición valenciana, se convirtió en el principal obstáculo para las aspiraciones de su antiguo equipo.
Su capacidad anotadora y las faltas que consiguió provocar ayudaron a mantener vivo al conjunto visitante. Olympiacos, además, encontró respuestas colectivas para frenar a un Valencia que perdió fluidez ofensiva a medida que aumentaba la presión.
La expulsión de Bartzokas añadió otro elemento de tensión al encuentro, pero el conjunto griego no perdió el orden. Por el contrario, continuó reduciendo la diferencia hasta transformar una derrota que parecía segura en una oportunidad real de victoria.
El Valencia, que había construido una ventaja de 28 puntos, terminó viendo cómo su rival forzaba la prórroga. El tiempo extra mantuvo la misma tendencia y Olympiacos completó una remontada extraordinaria para llevarse el triunfo por 97-102.
El Real Madrid encuentra continuidad en Milán
En otro de los encuentros de la jornada, el Real Madrid consiguió su segunda victoria consecutiva al imponerse por 89-98 al Armani Milán.
Andrés Feliz fue uno de los protagonistas del conjunto blanco, con 15 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias. Theo Maledon terminó como máximo anotador madridista, con 16 puntos, en un partido que permitió al equipo seguir mejorando sus sensaciones en la competición.
Después de un complicado comienzo, marcado por tres derrotas consecutivas, el Madrid comenzó a recuperar terreno con sus triunfos ante el Partizan y el conjunto italiano. El resultado en Milán supone otro paso en su intento de encontrar regularidad en una Euroliga exigente.
El Barcelona gana por la mínima y el Baskonia vuelve a caer
El Barcelona también celebró una victoria, aunque tuvo que trabajar hasta el final para superar al Maccabi por 90-87.
El equipo dirigido por Aleksander Sekulic encontró en Kevin Punter a uno de sus principales referentes ofensivos. El estadounidense aportó 19 puntos, mientras que un triple de Justin Robinson terminó inclinando el partido a favor del conjunto azulgrana.
La victoria permitió al Barcelona mantenerse en la zona alta de la clasificación, en una jornada en la que cada resultado comienza a tener importancia en la lucha por los puestos de privilegio.
La otra cara de la jornada fue el Baskonia, que continúa sin encontrar soluciones en Europa. El conjunto vitoriano perdió en casa por 79-93 ante el Dubai, dirigido por Xavi Pascual, y prolongó su complicado inicio en la competición.
La jornada dejó así dos imágenes contrapuestas: la espectacular remontada del Olympiacos, con Jean Montero como figura central, y las dificultades de un Valencia que pasó de rozar una victoria contundente a sufrir una derrota inesperada. En la Euroliga, una gran ventaja puede convertirse en una carga si el rival encuentra la forma de cambiar el partido.






















