Punta Cana.- El destacado neurocirujano Pedro Pablo Díaz llamó a sus colegas y a todos los profesionales de la salud a no abandonar el humanismo en la atención al paciente, a pesar de los grandes avances tecnológicos utilizados en la práctica médica moderna.
El especialista sostuvo que es fundamental dedicar tiempo a la tecnología, documentar e investigar los casos con los recursos tecnológicos disponibles, pero sin descuidar a los pacientes, a sus familiares, ni el dolor y la situación crítica por la que atraviesan.
“Hay médicos, sobre todo de las nuevas generaciones, que se pasan horas en la computadora, revisan los temas profundamente y se lo aprenden de memoria, pero dedican dos minutos al paciente angustiado y no le dan tiempo de hablar”, recalcó.
Díaz, expresidente de la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía, apeló a preservar el humanismo y saber manejar la empatía, incluso al momento de dar una mala noticia sobre un diagnóstico médico.
Sostuvo que los cambios tecnológicos han revolucionado el diagnóstico, los tratamientos y las imágenes médicas, refiriendo que los galenos reciben los resultados de estudios directamente en su celular sin tener que acudir al consultorio u hospital.
“Han cambiado los recursos técnicos; sin embargo, nunca va a cambiar el ser humano enfermo, la angustia de la familia y las madres al ver a sus hijos en cama, y el dolor de un paciente”, indicó.
Aspira a que los galenos no pierdan la visión humanitaria frente a los enfermos. “El ser humano siempre enfermará y la tecnología ayudará al diagnóstico, tratamiento y cura de sus afecciones, pero jamás sustituirá al médico”.
Congreso Internacional de la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía
El mensaje fue extendido por el doctor Díaz al recibir un importante reconocimiento en el 34 Congreso Internacional de la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía por sus valiosos aportes al desarrollo de la especialidad y la enseñanza académica.
El doctor Díaz, un destacado neurocirujano dominicano con formación especializada en el país y en Francia, fue presidente de la Sociedad Médica Dominico-Francesa y ha ocupado diversas responsabilidades en destacadas instituciones académicas y médicas.
Por décadas impartió docencia en la UASD y en programas de residencias médicas del Centro Médico UCE, y actualmente se desempeña como gerente del Departamento de Neurocirugía del Hospital General de la Plaza de la Salud (HGPS) y miembro de su Consejo de Enseñanza.
En 1999 fue nombrado Caballero de la Orden Nacional del Mérito de Francia por decreto emitido por el presidente Jacques Chirac en el año 2001.





















