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El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) ha sido convocado finalmente para este próximo 2 de noviembre, despejando temporalmente la incertidumbre generada tras el aplazamiento de la deliberación de quién encabezará y completará la matrícula de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), prevista inicialmente para ser anunciada el 23 de octubre.
El anuncio se produce en medio de un ambiente cargado de hermetismo, diferentes versiones sobre los motivos reales del estancamiento y un intenso debate en el sector político y judicial sobre el perfil que debe asumir la presidencia de la alta corte.
En los círculos jurídicos y de opinión pública ha cobrado fuerza la versión de que el verdadero motivo del aplazamiento radica en una supuesta división interna respecto al perfil del próximo presidente de la alta corte, y no en motivos de agenda, como se informó.
Aunque los gremios empresariales y los sectores corporativos no se han manifestado públicamente a favor de un candidato en particular, en los círculos políticos se comenta que el estancamiento responde a supuestas presiones soterradas e intereses encontrados sobre si la presidencia de la alta corte debe recaer en una figura externa (como un asesor o profesional del ámbito privado).
En la acera opuesta están los que advierten que poner la presidencia de la SCJ en manos de una figura “ajena” a la carrera en este momento histórico afectaría el escalafón, desincentivaría el mérito de los jueces y mantendría la atadura política sobre la cabeza del Poder Judicial.
Resistencia de la carrera: reclamos y advertencias
Sobre este inusual activismo y la distorsión del proceso habló el exjuez del Tribunal Constitucional Jottin Cury David, quien dijo esperar que la escogencia de los nuevos jueces sea por méritos, no por política.
“Ha habido mucha indecisión, muchos rumores, una campaña de rumores, se ha visto incluso apoyos públicos que nunca se habían visto en mi carrera como profesional, lo que no se estila en este tipo de casos, porque se supone que no son puestos políticos, se accede por mérito, no por apoyos”, dijo.
Agregó que dentro de toda la distorsión en esta nueva escogencia de jueces se ha visto, incluso, que algunas organizaciones han pretendido que el CNM sea convocado nuevamente para ampliar la opción de nuevos magistrados.
«De manera que yo creo que ya el Consejo tiene que darle término a esta situación a más tardar esta semana, porque la tardanza solo sirve para generar dudas y mucha incertidumbre; ha habido mucha indecisión, una campaña de rumores. Esperamos que esos factores no sean los preponderantes para que sea una buena elección, porque la verdad es que no se justifica tanta improvisación en un tema tan importante. Si algo espera toda la clase judicial del país es que se haga una buena selección de jueces, porque sabemos que sin un Poder Judicial sano, la democracia sencillamente no opera, no funciona”, dijo.
Elección en el “limbo”
El coordinador nacional de Participación Ciudadana, Francisco (Pancho) Álvarez, criticó la suspensión del calendario formal sin fecha, dejando el proceso de selección de los jueces de la alta corte en “limbo propicio para la especulación”. Urgió la nueva convocatoria del CNM, afirmando que el no hacerla está generando mucha incertidumbre y especulaciones sobre el por qué los nuevos jueces seleccionados no se dieron a conocer el 23 de octubre, como se había anunciado.
“Creemos que es necesario y beneficioso para el país que el presidente de la República (Luis Abinader), que también es el presidente del CNM, convoque para conocer quiénes van a ocupar las seis posiciones vacantes en la SCJ, quién va a ser el presidente de la SCJ. Desde Participación Ciudadana, como hemos señalado, aspiramos el presidente sea escogido de entre los jueces de carrera… creemos que es hora ya de que sea uno de carrera el que ocupe por primera vez la presidencia de la Suprema Corte de Justicia”, enfatizó el jurista.
Asimismo, recordó que el equilibrio de género en la estructura de la SCJ es un mandato constitucional. “Son 17 posiciones en la Suprema actualmente, actualmente solo hay dos mujeres y se espera que de las seis personas que vayan a designar por lo menos hayan cuatro, ojalá sean cinco para respetar lo que manda la Constitución de la República”, concluyó.
La voz institucional
En medio del debate sobre nombres específicos y presiones de grupo, el magistrado Francisco Ortega Polanco hizo un llamado a ponderar el carácter permanente de la institución por encima de las individualidades.
Afirmó que, al margen de las designaciones, la justicia es un servicio permanente. El sistema tiene 700 jueces y juezas aproximadamente en la República Dominicana, que todos los días administran justicia en nombre de la República en virtud de la Constitución y las leyes. Lo demás son procesos normales que no inauguran el sistema de justicia.
“Los procesos van y vienen, son normales porque así está diseñado el sistema, pero el sistema de justicia es permanente, los valores son permanentes. Y al margen de las personas que pudieran ejercer las funciones, lo que prevalece es el sistema, es la justicia, que es un conjunto de hombres y mujeres en diferentes niveles que todos los días asumen ese rol conforme a esas expectativas que la sociedad tiene. La justicia no es un tribunal ni una decisión. Se sostiene con el trabajo digno de cientos de mujeres comprometidos con los ideales de justicia. La justicia no es una persona, una persona podría modelar, podría inspirar, pero en la República Dominicana en los lugares más apartados se administra justicia con dignidad… No es mala la justicia que se hace en la capital, la que se hace en Pedernales. No es mala la que se hace en una alta corte ni en un tribunal inferiores, siempre que se apliquen los valores de la Constitución”, puntualizó.
Jueces a ser sustituidos en la SCJ
Las vacantes en la alta corte son las del presidente Luis Henry Molina y los magistrados Nancy Salcedo Fernández, Fran Soto y María Garabito, quienes decidieron no repostularse para un nuevo período; Francisco Antonio Jerez Mena y Vanessa Acosta Peralta, quienes fueron evaluados por el CNM, pero no ratificados.




















