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El Hospital Pediátrico Dr. Hugo Mendoza defendió este miércoles la atención médica brindada a un adolescente de 13 años, cuya madre denunció que permanece en estado crítico, intubado en la unidad de cuidados intensivos del centro médico, tras acudir por un cuadro gripal.
El centro hospitalario sostuvo, a través de un comunicado, que el adolescente ingresó el 19 de septiembre de 2026, referido desde otro centro de salud, con dificultad respiratoria y diagnóstico de neumonía.
“Al momento de su ingreso, presentó antecedentes de parálisis cerebral infantil y epilepsia no controlada, condiciones que forman parte de la complejidad de su cuadro clínico y permiten contextualizar la atención médica especializada que ha requerido”, aseguró.
Agregó que, durante su evolución, el menor ha necesitado cuidados intensivos, ventilación mecánica, traqueostomía y diálisis peritoneal, esta última debido al deterioro de su función renal.
“Estas intervenciones han respondido a las necesidades clínicas identificadas en cada etapa de su evolución, con la participación de distintas especialidades médicas y el propósito de preservar sus funciones vitales”, indicó el hospital.
Hospital pide sustentar denuncias
Frente a los señalamientos públicos sobre presuntas negligencias y lesiones durante la hospitalización, la institución consideró importante que estos sean sustentados con las evidencias correspondientes y examinados por las instancias competentes.
Asimismo, manifestó comprender la angustia de los familiares, pero rechazó las expresiones que presentan a la institución como un lugar donde se hace daño deliberado a los niños.
“Comprendemos la angustia de su familia. Al mismo tiempo, rechazamos las expresiones que presentan a nuestra institución como un lugar donde se hace daño deliberado a los niños. Nuestro equipo médico trabaja con responsabilidad y compromiso para preservar la vida de este paciente, quien permanece en estado delicado de salud”, pronunció la entidad.
Finalmente, el hospital dijo estar disponible para explicar las decisiones médicas y atender los señalamientos de la familia con base en los hechos documentados, “preservando el respeto a su dignidad, intimidad, confidencialidad y el interés superior del adolescente, principios que rigen nuestras actuaciones”.





















