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El llamado a un diálogo de paz realizado por el líder de la peligrosa banda armada haitiana «400 Mawozo», con la mediación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha encontrado un rechazo rotundo por parte de organizaciones y movimientos que trabajan en la República Dominicana en defensa de los derechos de los haitianos.
Representantes de estas entidades aseguraron que a las estructuras criminales no se les debe conceder espacio para negociar, sino que deben ser sometidas a la acción de la justicia.
La propuesta de tregua por parte del grupo armado se produce en un contexto de alta presión militar, tras el reciente envío de más de 2,000 soldados salvadoreños para reforzar las operaciones de seguridad contra las pandillas en territorio haitiano.
William Charpentier, representante de la Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados (Menamird), desestimó por completo cualquier posibilidad de pacto con los cabecillas criminales.
«Con lo criminal no se dialoga, porque son pobres… ahora él es millonario, tiene mucho dinero fruto de su trabajo criminal. ¿Ahora quiere dialogar? El diálogo primero: deben entregar las armas, segundo, entregarse a las autoridades para que paguen en la cárcel todos los crímenes y delitos que han cometido», expresó.
En la misma línea se pronunció Joseph Querubín, presidente del Movimiento Socio Cultural (MOSCTHA), quien advirtió que las pandillas han sumido a la sociedad haitiana en un profundo sufrimiento.
«Yo creo que es un juego político que está haciendo el jefe de las bandas porque sabe que está acorralado, entonces busca ese mecanismo. Yo creo que tanto la ONU como los gobiernos a nivel regional no deben dialogar con pandilleros», enfatizó.
Querubín calificó la medida como una estrategia desesperada ante el cerco de seguridad.




















