
Pasaron las elecciones de medio término en Estados Unidos y los resultados fueron más allá de las estimaciones de los expertos y las encuestas. Se esperaba que los demócratas ganaran la Cámara de Representantes, pero no con casi 80 escaños más, y se esperaba que pudiesen ganar el senado, pero nunca con diez por encima. Vi, al día siguiente, varios analistas hispanos y norteamericanos planteando, como causas principales para esta apabullante derrota del Partido Republicano: el alto costo de la vida en todos los renglones, entre ellos la más sentida, que es la de los combustibles, otra, que es consecuencia de la primera, es la odiosa, sin sentido e innecesaria guerra con Irán, también la actitud represiva y excesiva del Immigration and Customs Enforcement’s (ICE), además, los recortes en los servicios de salud; ese es el ámbito donde giran la mayoría de los analistas, pero nosotros agregamos que a muchos votantes, que al decir de una expresión vieja en Estados Unidos de que el norteamericano vota con el voto en una mano y la otra mano la cartera es la arrogancia y petulancia del presidente republicano Donald Trump quién en sus primeras declaraciones, sobre esta derrota, dijo que los republicanos que fueron candidatos perdieron porque no era él el que estaba en la boleta; sólo importa él y su súper hipertrofiado ego. Agrego, que también influyó en los votantes ver como poco a poco ha ido desapareciendo la clase media norteamericana, empobreciéndose y el presidente en cambio cada vez más rico haciendo negocios avalados por su misma condición de presidente. También y es mi particular valoración, las personas sensatas en Estados Unidos deben estar hartas de todas las locuras que hace ese señor.
Nosotros, aquí en Santo Domingo, ahogados por más y más casos de corrupción, con un elevado aumento del costo de la vida y de la delincuencia, amén de que nos vemos envueltos en la cruzada Bukele en Haití donde no ganamos nada, independientemente de su éxito o no; al fin y al cabo lo que suceda en Haití con las pandillas ya lo hemos tratado muchas veces aquí en “algo más que salud”.





















