Una fábrica clandestina de cartón, identificada como «Fábrica Cartesa», y que era operada por ciudadanos chinos, fue clausurada durante un operativo coordinado por el Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (Ceccom), la Dirección General de Migración (DGM) y el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (Mivehed).
La intervención en el complejo industrial, compuesto por tres naves y un edificio de cuatro niveles destinado a oficinas y residencia, determinó que la empresa operaba sin certificado de uso de suelo, carecía de licencias comerciales y mantenía personal extranjero en situación migratoria irregular.

Durante la inspección, las autoridades desmantelaron un almacén de combustibles no regulado que infringía la Ley 112-00 de Hidrocarburos.
En el lugar se incautó un tanque con capacidad para 5,000 litros y se retuvieron 1,000 galones de gasoil, con un valor estimado en RD$2,250,000.

El Ministerio de Vivienda procedió a la paralización formal de las instalaciones por incumplimiento de la Ley 687-82 sobre Reglamentos Técnicos para la Preparación y Ejecución de Proyectos. Paralelamente, inspectores de la DGM evaluaron el estatus legal del personal de origen asiático que laboraba en el recinto.
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, declaró que la República Dominicana mantiene una política de apertura a la inversión extranjera, sujeta al cumplimiento estricto del marco legal vigente.





















