De cara a las elecciones generales de 2028, la Fuerza del Pueblo (FP) enfrenta un gran dilema: llevar en su boleta presidencial a su líder fundador, Leonel Fernández, o dar paso a la creciente figura de su hijo, el senador Omar Fernández.
El control del partido permanece firmemente en manos de una dirigencia leal al expresidente, la cual le acompaña desde su etapa ante y después de renunciar dal Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en el 2019.
Esta hegemonía se refleja en la más reciente encuesta de ACD Media, realizada del 9 al 11 de octubre de 2026, con 1,200 entrevistas, donde el 51 % eran son hombres y 49 % mujeres).
En dicha medición, el exmandatario domina la valoración interna con el 57.4 % frente al 42.3 % del senador, una brecha favorable de 15.1 puntos.
No obstante, cuando se evalúa la simpatía fuera de la FP, los números se invierten, encabezando Omar la preferencia con un 43.7 %, aventajando por nueve puntos a su padre, quien registra un 34.7 %.

Pese a que el entorno del exmandatario da como un hecho que este asumirá la candidatura para 2028, a lo externo ven a Omar como el rival con mayor potencial para desbancar al Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Incluso dentro del propio partido de gobierno se reconocen los riesgos, por ejemplo, el senador por Monseñor Nouel, Héctor Acosta (El Torito), admitió que Omar sería un adversario de alto cuidado al que resultaría «un poquito difícil vencer».
Mientras que la simpatía externa del senador del Distrito Nacional se consolida día a día, en el ámbito interno las resistencias persisten.
La pregunta inevitable en el tablero político es si Leonel Fernández estará dispuesto a entregar el relevo generacional.
Para los incrédulos es un escenario improbable, para los optimistas, Omar es la vía pragmática si la organización busca asegurar la victoria electoral.






















