SANTO DOMINGO ESTE.- Lo que para Yissel Castillo Santana, de 38 años, había sido el final de una relación sentimental terminó convirtiéndose en una tragedia. La mujer murió anoche, luego de permanecer ingresada en un centro de salud tras ser brutalmente agredida en una vivienda del sector Los Mina, donde se encontraba junto a sus hijos.
De acuerdo con sus familiares, Yissel había terminado la relación con su expareja aproximadamente un mes antes de la agresión. Sin embargo, aseguran que el hombre no aceptaba la separación y habría continuado buscándola en distintos lugares con la intención de retomar la relación.

“Ella no quería estar con él”, afirmó María, hermana de la víctima, quien aseguró que Yissel había dejado claro que no tenía intención de volver con su expareja.
El día de la agresión, Yissel se encontraba en la vivienda junto a sus hijos. Según el relato de sus familiares, uno de los menores, de 13 años, salió de la casa para realizar una compra y, al regresar, habría sido sorprendido por la expareja de su madre, quien presuntamente lo golpeó en la cabeza.
Yissel también habría sido atacada y quedó gravemente herida.

La escena que encontraron sus familiares tras la agresión fue descrita como estremecedora.
“La casa estaba llena de sangre, llena, llena, llena de sangre”, relató María, al recordar las condiciones en que encontraron la vivienda.
El adolescente de 13 años también resultó herido y permanece ingresado en un centro médico. Otro de los hijos de Yissel, de apenas tres años, habría sufrido lesiones durante el incidente, según sus familiares.
La mujer fue auxiliada inicialmente por sus parientes y posteriormente trasladada en una unidad del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911. Pese a recibir atención médica, falleció anoche.
Una separación que, según la familia, él no aceptaba
Los familiares de Yissel aseguran que, tras poner fin a la relación, su expareja habría insistido en buscarla y tratar de convencerla de que regresara con él.
La familia afirmó que no tenía conocimiento de episodios anteriores de violencia física durante la relación ni había percibido comportamientos violentos del hombre antes de la separación.
Hasta el momento, las autoridades no han revelado oficialmente la identidad de la expareja ni han informado si se encuentra detenido. Tampoco se ha establecido públicamente el móvil de la agresión.
Yissel trabajaba en una zona franca de Las Américas. Sus familiares la describieron como una mujer alegre, trabajadora y dedicada a sus hijos.
Ahora, tras su muerte, sus familiares reclaman que se esclarezca lo ocurrido y que se establezcan responsabilidades por la agresión que terminó con su vida.
“Yo lo que quiero es justicia con ese asesino. Justicia es lo que yo quiero. Que se hunda en la cárcel, que no lo suelten”, expresó entre lágrimas la hermana de Yissel.





















