El silencio es una señal de alerta, y es que el cáncer de próstata puede desarrollarse y avanzar durante años sin que el hombre experimente síntomas, lo que hace muy importante conocer la enfermedad y prestar atención a los factores de riesgo.
El oncólogo doctor César Núñez Rojas explicó que esto ocurre porque, en sus etapas iniciales, el tumor suele ser pequeño y crecer lentamente.
Además, muchos de estos tumores se originan en la zona periférica de la próstata, alejada de la uretra, por lo que no necesariamente provocan dificultades para orinar durante sus primeras fases.
“Durante ese tiempo, algunas células acumulan cambios genéticos que les permiten multiplicarse y sobrevivir de forma anormal. El tumor puede seguir limitado a la próstata durante años; en otros casos, las células invaden tejidos cercanos o se diseminan por la sangre o la linfa, con frecuencia hacia los huesos o los ganglios. La velocidad y el comportamiento varían mucho: no todos los cánceres de próstata avanzan igual”, expresó el galeno del Centro Oncología & Especialidades.
Oncólogo, Dr. César Núñez Rojas.
El comportamiento de la enfermedad no es igual en todos los pacientes, según indicó el especialista, pues su velocidad de crecimiento y progresión puede variar considerablemente, por lo que cada caso requiere una evaluación individual.
Entre los posibles síntomas del cáncer de próstata se encuentran la dificultad para orinar, la presencia de sangre en la orina y el dolor óseo, especialmente cuando la enfermedad se encuentra en etapas avanzadas.
Sin embargo, el doctor Núñez Rojas aclara que estas manifestaciones no necesariamente indican la presencia de cáncer, pues también pueden estar relacionadas con otras condiciones de salud.
“Por eso, la ausencia de síntomas no lo descarta, y los cambios al orinar no lo confirman”, dijo.
Por esta razón, destacó la importancia de consultar con un especialista para determinar la conveniencia de realizar pruebas de detección, como el antígeno prostático específico (PSA), tomando en cuenta la edad, los antecedentes familiares y los factores de riesgo de cada hombre.

Factores de riesgo
El doctor Núñez Rojas explicó que los factores de riesgo del cáncer de próstata se dividen en no modificables y potencialmente modificables.
Entre los primeros, destacó la edad, considerada el factor más importante, ya que las probabilidades de desarrollar la enfermedad aumentan notablemente después de los 50 años y la mayoría de los diagnósticos se registra en hombres mayores de 65.
También mencionó los antecedentes familiares, pues tener un padre o un hermano con este tipo de cáncer puede duplicar el riesgo, especialmente cuando existen varios familiares afectados o los diagnósticos se producen antes de los 60 años.
A estos se suman el origen étnico, debido a que los hombres de ascendencia africana presentan una mayor incidencia y más probabilidades de desarrollar formas agresivas de la enfermedad, así como determinadas alteraciones genéticas hereditarias, entre ellas las relacionadas con los genes BRCA1, BRCA2 y HOXB13 y el síndrome de Lynch.

Señaló que los antecedentes familiares de cáncer de mama y ovario también pueden ser relevantes.
En cuanto al estilo de vida, el especialista mencionó la obesidad, asociada con formas más agresivas de la enfermedad, hábitos alimentarios deficientes, sedentarismo y tabaquismo.
Asimismo, hizo referencia a ciertas exposiciones laborales y ambientales, como algunos pesticidas y el agente naranja, aunque aclaró que la evidencia científica sobre su relación con el cáncer de próstata todavía es limitada.

El oncólogo hizo énfasis en que tener uno o varios factores de riesgo no significa que necesariamente se desarrollará cáncer de próstata.
De igual manera, muchos hombres diagnosticados no presentan antecedentes familiares ni otros factores identificables, más allá de la edad.
Por ello, conocer los antecedentes personales y familiares, mantener hábitos saludables y acudir a consulta médica para valorar individualmente la necesidad de pruebas de detección son medidas importantes para abordar esta enfermedad.
Una de las preguntas más frecuentes entre los hombres es cuándo deben comenzar a realizarse los chequeos preventivos y qué pruebas permiten identificar posibles señales de la enfermedad antes de que aparezcan los síntomas.
En respuesta a esto, “se recomienda iniciar la conversación sobre el tamizaje con la prueba de PSA entre los 50 y 55 años para hombres con riesgo promedio, y entre los 40 y 45 años para aquellos con factores de riesgo (como antecedentes familiares o ascendencia afrodescendiente)”.
El doctor César Núñez Rojas comparte un mensaje dirigido a los hombres, en el que insiste en la importancia de dejar atrás el miedo, la vergüenza y los prejuicios que muchas veces retrasan las consultas médicas.
“El cáncer de próstata, cuando se detecta en etapas tempranas, tiene altas posibilidades de control y curación. Sin embargo, cuando esperamos a que aparezcan los síntomas, podemos estar perdiendo un tiempo muy valioso”, advirtió.





















