La sustitución de envases desechables por recipientes reutilizables y la instalación de estaciones de recarga de agua forman parte de las medidas implementadas por Iberostar Hotels & Resorts en sus siete hoteles en República Dominicana para reducir el uso de plástico de un solo uso.
Desde el 2020, el Grupo Iberostar evita cada año 54 millones de botellas plásticas en sus hoteles de República Dominicana. Del mismo modo, un huésped que se aloja en un hotel Iberostar contribuye a una reducción promedio del 6% en las emisiones de carbono.
Gissel Ortiz, agente de viajes asociada a la cadena hotelera, explicó que en las habitaciones del complejo se proporcionan dos botellas de vidrio que los huéspedes pueden rellenar en las más de 20 estaciones de agua distribuidas en las instalaciones.
Durante un recorrido por el complejo de cinco hoteles en Bávaro, Punta Cana, provincia La Altagracia, se observaron máquinas de recarga que dispensan agua al colocar una botella en su interior. La implementación de evitar el uso de plástico o utensilios de un solo uso también se utiliza en bares, restaurantes, gimnasios y cafeterías, donde se han incorporado envases reutilizables y eliminado los sorbetes plásticos.
La medida implica cambios en los hábitos de consumo de los visitantes, por lo que la cadena realizó charlas y talleres para orientar a los huéspedes sobre el uso de las botellas y las estaciones de recarga. Esto con el propósito de crear un ambiente limpio y libre de materiales que contaminen la naturaleza.
“Entendimos la importancia del impacto negativo que tiene estar desechando plástico de un solo uso”, expresó Ortiz, quien señaló que la iniciativa también ha contribuido a mantener esta rutina incluso fuera del complejo de hoteles.
Ortiz también planteó que el desafío se encuentra en extender estas prácticas a otros establecimientos turísticos, en un sector que genera importantes cantidades de residuos asociados al consumo de alimentos, bebidas y productos de uso cotidiano.
Más allá de la sustitución de envases, la reducción efectiva de la contaminación plástica depende de que las medidas se mantengan en el tiempo, de la participación de los huéspedes y de la gestión adecuada de los residuos que continúan generándose.



















