El presidente Luis Abinader afirmó ayer que la República Dominicana no realizará una intervención militar en Haití, respetando las normas de la Organización de las Naciones Unidas, pero estableció una línea roja estricta para las operaciones de las bandas haitianas: impedirá que se acerquen a menos de 20 kilómetros de la frontera dominicana.
Respaldado por el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, y el canciller Víctor «Ito» Bisonó, detalló que el refuerzo en la zona limítrofe responde a posibles acciones más contundentes contra las pandillas, tras la desaparición de cuatro militares salvadoreños, y no a una invasión inminente de estos grupos hacia el territorio nacional.
El operativo militar abarca la incorporación de dos batallones adicionales en la frontera sur, junto con equipos pesados y artillería, reforzando a los cerca de 11,000 efectivos ya asignados a la seguridad fronteriza. El Poder Ejecutivo mantiene bajo estricta reserva las ubicaciones estratégicas y los pormenores tácticos.
Durante el espacio LA Agenda Semanal, Abinader comunico que ha mantenido comunicación en dos ocasiones con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, siendo la última llamada en la mañana de ayer. Le ofreció cooperación total y reiteró su disposición de recibirlo y brindarle apoyo si decide trasladarse a la frontera dominico-haitiana.
Aclaró que el apoyo logístico dominicano a la Fuerza de Supresión de Pandillas comprende atención médica para los efectivos heridos, soporte logístico y labores de inteligencia. Asimismo, ratificó que jamás se ha evaluado el envío de soldados dominicanos a suelo haitiano.
Los cuatro salvadoreños desaparecidos
Los cuatro desaparecidos corresponden a aerotécnicos salvadoreños que forman parte de dicha fuerza internacional. El pasado 18 de octubre cayeron en una emboscada mientras transitaban en un vehículo blindado por la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, al este de Puerto Príncipe. El mandatario Bukele ordenó una operación de rescate y elevó el número de tropas de su nación en el área.
La fuerza multinacional recibió restos humanos que podrían pertenecer a los agentes desaparecidos, aunque todavía no se confirma su identidad oficial. Bukele descartó categóricamente que correspondan a sus soldados.
Al ser consultado por el director fundador de Diario Libre, Aníbal de Castro, sobre la posibilidad de que sigan con vida, Abinader prefirió no especular por prudencia hacia las familias afectadas. Confirmó que las propias autoridades de Haití desconocen su paradero actual.
De Castro también cuestionó la necesidad del refuerzo dominicano si las pandillas no han violentado el perímetro establecido y las instituciones niegan una amenaza inmediata. Recordó que el propio gobernante había calificado la situación actual como un momento decisivo frente a la criminalidad.
«¿Qué está ocurriendo que nosotros no sabemos y que debemos saber?», cuestionó el periodista.
Abinader argumentó que la desaparición ha generado profunda indignación entre las naciones aliadas de la misión internacional, interpretando la agresión como un desafío colectivo. Consideró que esta respuesta internacional podría desencadenar operativos militares más agresivos, justificando así la necesidad de blindar preventivamente la frontera dominicana.
No obstante, el jefe de Estado puntualizó que la República Dominicana ha superado momentos de mayor riesgo. Por su parte, Fernández Onofre indicó que las facciones delictivas principales continúan operando principalmente en Puerto Príncipe, calculando que dominan entre el 70 % y el 80 % de esa demarcación. Según los reportes de inteligencia, se mantienen distantes de la línea fronteriza.
Abinader destacó que las Fuerzas Armadas cuentan con más vehículos blindados, drones, recursos aéreos y navales, así como mejores capacidades de inteligencia y entrenamiento. Algunos medios disponibles, advirtió, no pueden divulgarse por seguridad.
Al explicar su respaldo a Bukele, reveló que en 2022 movilizó fuerzas especiales hacia la frontera para rescatar al entonces consejero agrícola dominicano en Haití, Carlos Guillén Tatis, cuyos captores exigían 250,000 dólares. Relató que rechazó pagar y propuso al entonces primer ministro Ariel Henry una operación conjunta, condicionada a la autorización haitiana. Las autoridades habían localizado al diplomático y prepararon el rescate. Abinader dio un plazo de 24 horas para su liberación, que ocurrió antes de ejecutar la operación.
También recordó sus gestiones ante Jovenel Moïse por dos dominicanos vinculados a una producción cinematográfica, secuestrados en 2021, y el caso de un conductor de autobús liberado cuando sus captores supieron que era dominicano.
En el plano diplomático, defendió sus advertencias ante las Naciones Unidas desde el asesinato de Moïse, en julio de 2021. Recordó que en septiembre de aquel año alertó sobre la «somalización» de Haití: la fragmentación del territorio bajo el dominio de grupos criminales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) informó ayer que es falsa una publicación difundida en redes sociales que atribuye al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, supuestas declaraciones contra el Gobierno y las Fuerzas Armadas de la República Dominicana.
La Cancillería dijo que el mandatario salvadoreño no realizó las declaraciones que se le atribuyen y que el contenido difundido hace referencia a una cuenta inexistente.
El Mirex investiga el origen de la cuenta que difundió la información falsa y no descarta acciones judiciales contra los responsables, conforme a la ley vigente.
El Salvador también lo desmienteEl Gobierno de El Salvador también desmintió oficialmente la información que circula en redes sociales.
«La información contenida en dichos mensajes es completamente falsa, carece de fundamento y no refleja, de manera alguna, la posición de El Salvador ni la naturaleza de nuestra relación con la República Dominicana», establece textualmente la comunicación de la Cancillería salvadoreña.




















