Santo Domingo.– Una tos que no desaparece, sangre al expulsar flemas o una pérdida de peso sin explicación son síntomas clave que requieren atención médica urgente, pues pueden aparecer en personas con cáncer de pulmón, una enfermedad silenciosa que en sus primeras etapas puede pasar desapercibida.
La neumóloga Evangelina Soler, expresidenta de la Sociedad Dominicana de Neumología y Cirugía del Tórax, explicó durante una entrevista en el programa Esto No Tiene Nombre cuáles son algunas de las manifestaciones clínicas que deben llamar la atención y por qué es vital investigar los síntomas respiratorios que persisten.
Entre las señales de alerta se encuentra una tos que se prolonga, cambia de características o empeora con el tiempo. También pueden presentarse dolor en el pecho, dificultad para respirar, ronquera e infecciones respiratorias recurrentes.
La presencia de sangre en las flemas, conocida médicamente como hemoptisis, es otra señal crítica que nunca debe ignorarse. Aunque puede tener distintas causas, requiere una evaluación médica especializada para determinar su origen exacto.
A estos síntomas se suman la pérdida involuntaria de peso, la disminución del apetito y el cansancio persistente. Sin embargo, ninguna de estas manifestaciones confirma por sí sola la presencia de un tumor maligno.
No toda tos persistente es cáncer
Los síntomas del cáncer de pulmón pueden confundirse fácilmente con los de otras enfermedades respiratorias comunes. Por eso, tener tos, dolor torácico o dificultad para respirar no significa necesariamente que una persona padezca esta enfermedad.
La atención médica debe ser prioritaria cuando una tos no desaparece, empeora o aparece acompañada de sangre en las flemas, pérdida de peso u otras molestias inusuales. En esos casos, es fundamental consultar a un profesional de la salud y evitar estrictamente la automedicación.
El nivel de riesgo también depende de los antecedentes personales. Entre los factores asociados al cáncer de pulmón figuran el consumo de tabaco, la exposición pasiva al humo y determinadas exposiciones ambientales y laborales.
¿Cómo se diagnostica el cáncer de pulmón?
Los síntomas permiten identificar motivos claros para investigar, pero el diagnóstico definitivo requiere una rigurosa evaluación médica. Según los hallazgos clínicos, el especialista puede indicar estudios de imágenes avanzados y otros procedimientos para detectar si existe una lesión sospechosa.
Cuando resulta necesario, se realiza una biopsia para analizar una muestra de tejido y establecer si contiene células cancerosas. Si se confirma la enfermedad, se llevan a cabo estudios adicionales para determinar su extensión exacta y orientar el tratamiento adecuado.
El cáncer de pulmón también puede detectarse en pacientes que todavía no presentan síntomas, por lo que la ausencia de molestias evidentes no descarta por completo la patología.
Reconocer las señales de alerta temprana y buscar atención médica inmediata ante síntomas persistentes contribuye a evitar retrasos en el diagnóstico. La valoración profesional es fundamental para identificar la causa real y determinar los pasos a seguir.





















