ATLANTA, MLB.com.— Andy Pagés respondió cuando más lo necesitaban los Dodgers de Los Ángeles y con un sencillo de dos carreras en el séptimo episodio condujo a los actuales campeones a una victoria 4-1 sobre los Bravos de Atlanta, para avanzar por tercer año consecutivo a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
Con el encuentro igualado 1-1, los Dodgers llenaron las bases en el séptimo inning y Pagés enfrentó al relevista Robert Suárez. Después de llevar la cuenta a tres bolas y dos strikes, el jardinero conectó una línea hacia el jardín izquierdo-central que permitió anotar las carreras de la ventaja.
El batazo tuvo un significado especial para Pagés, quien había comenzado la Serie Divisional sin conectar de hit en sus primeros siete turnos. Además, regresaba a la postemporada después de perderse buena parte del último mes de la temporada regular por una fractura en la mano izquierda.
“Desde el comienzo de esta serie estaba buscando un momento como ese. Uno trata de buscar un buen pitcheo y hacerle swing a un buen pitcheo, y pude hacerlo”, manifestó Pagés a través de un intérprete.
Los Dodgers agregaron una carrera en el octavo episodio mediante un cuadrangular de Max Muncy, su número 19 de por vida en postemporada, para ampliar la ventaja 4-1. Edwin Díaz se encargó de cerrar el encuentro en el noveno.
La victoria permitió a Los Ángeles completar la serie 3-1 y avanzar nuevamente a la disputa por el campeonato de la Liga Nacional, donde enfrentará al ganador de la Serie Divisional entre los Padres de San Diego y los Cerveceros de Milwaukee.
El conjunto angelino también extendió a cinco su cadena de victorias como visitante en postemporada, igualando una marca de la franquicia. En sus últimos 11 partidos de playoffs fuera de casa presenta récord de 10-1.
El triunfo mantiene a los Dodgers en carrera por convertirse en el quinto equipo en la historia de las Grandes Ligas en conquistar tres Series Mundiales consecutivas. El conjunto de Los Ángeles busca defender los títulos obtenidos en 2024 y 2025.
El batazo de Pagés resultó todavía más significativo porque fue el primer y único hit de los Dodgers con corredores en posición de anotar en 20 apariciones durante la Serie Divisional.
Para el dirigente Dave Roberts, la respuesta de Pagés representó la recompensa a la confianza que había depositado en el joven jardinero, a quien había respaldado públicamente antes de que la serie se trasladara a Atlanta.






















