Hay jóvenes que no esperan a que otros cambien el mundo, sino que deciden aportar su granito de arena para hacerlo mejor. Desde pequeñas acciones hasta grandes iniciativas comunitarias, muchos encuentran en el servicio una forma de expresar su solidaridad, tender la mano a quienes más lo necesitan y demostrar que la juventud también es sinónimo de compromiso, empatía y responsabilidad social.
A través del voluntariado estos jóvenes buscan responder a las necesidades de sus comunidades y demostrar que el compromiso social puede convertirse en una herramienta para generar cambios positivos, y es exactamente el propósito del Club Rotaract Santo Domingo Poniente, una organización que promueve el liderazgo juvenil mediante iniciativas sociales, educativas y comunitarias.
Karla Díaz, directora de imagen pública del Club Rotaract Santo Domingo Poniente, de la gestión 2026-2027, manifestó que su objetivo es formar jóvenes líderes capaces de desarrollar sus habilidades profesionales mientras trabajan por soluciones sostenibles a las problemáticas de su entorno.
Entrega de útiles escolares realizada por el Club Rotaract.
Entre sus principales iniciativas se encuentra la campaña “A la escuela con Rotaract”, mediante la cual lograron entregar útiles escolares a más de 400 niños para el inicio del año académico. Según explicó Díaz a El Nacional, esta iniciativa busca contribuir a la educación, reducir las dificultades económicas que enfrentan algunas familias y evitar que la falta de recursos se convierta en un obstáculo para la formación de los estudiantes.
Además de esta campaña, el club desarrolla donaciones a familias de escasos recursos, visitas y aportes a asilos, así como actividades de entrega de juguetes durante la celebración del Día de los Reyes Magos, bajo el nombre Reyes Magos por un Día. También realiza jornadas de sensibilización y recreación en colaboración con otras entidades, charlas sobre temas relacionados con Rotary y encuentros como el Foro de Líderes Rotaract.
Para la destacada joven Karla Díaz, el interés de los jóvenes en formar parte de estas iniciativas nace del deseo de contribuir a la solución de los problemas sociales, en lugar de limitarse a observarlos.

“Pudiéramos llamarlo el don del servicio. Formar parte de Rotaract influye directamente en su crecimiento porque funciona como un laboratorio de liderazgo: aprenden a gestionar proyectos complejos, estructurar presupuestos, negociar, hablar en público y trabajar en equipo. A nivel social y personal, desarrollan una profunda empatía y construyen una red de contactos invaluable con otros jóvenes y profesionales que comparten sus mismos valores éticos e inquietudes altruistas” manifestó.
Sin embargo, mantener esa participación representa un desafío. La integrante de Rotaract señaló que uno de los principales obstáculos es encontrar un equilibrio entre el servicio voluntario y las responsabilidades académicas y laborales de sus miembros.
“Mantener el compromiso requiere que el club ofrezca constantemente un espacio dinámico donde el tiempo invertido se traduzca en un impacto social visible y en un crecimiento profesional claro. Otro reto constante es la recaudación de fondos y la gestión logística, lo que nos exige ser cada vez más creativos y estratégicos para financiar proyectos a gran escala sin agotar a nuestra membresía” resaltó.
Contra el polio
Una de las causas que ocupa la atención del movimiento es la lucha mundial contra la poliomielitis.
Como parte de la campaña “End Polio Now”, el Club Rotaract Santo Domingo Poniente prevé desarrollar acciones de concientización en las redes sociales, gestionar la difusión de información en los medios de comunicación, realizar una caminata simbólica en el Parque Mirador Sur y participar en la iluminación de edificios de la ciudad, con el objetivo de involucrar a la ciudadanía y promover donaciones al fondo PolioPlus, destinado a apoyar los esfuerzos contra la enfermedad.
En sus jornadas, los miembros del Club Rotaract realizan actividades infantiles.
Karla destacó que el compromiso de las nuevas generaciones es fundamental para continuar avanzando hacia la erradicación de la polio. Aunque se han logrado importantes avances a nivel mundial, advirtió que abandonar los esfuerzos de vacunación y vigilancia epidemiológica podría poner en riesgo lo alcanzado.
“Apoyar “End Polio Now” es demostrar que los jóvenes tenemos la perseverancia necesaria para terminar lo que generaciones anteriores comenzaron y cumplir la promesa de un mundo libre de polio” expresó.
De cara al futuro, el club aspira a fortalecer su presencia en Santo Domingo, ampliar el alcance de sus campañas y consolidarse como una organización juvenil de servicio con mayor capacidad de respuesta. Su propósito, explicó, es contribuir a comunidades más educadas, saludables y resilientes
“En nuestros miembros, el legado es formar una generación de profesionales éticos, con una arraigada vocación de servicio, que a lo largo de toda su vida sigan utilizando sus talentos para mejorar el mundo que les rodea” dijo Karla Díaz.
Más allá de las actividades y los proyectos, la experiencia de Rotaract refleja cómo la juventud puede involucrarse en las necesidades de su entorno y convertir la solidaridad en acciones palpables.






















