Santo Domingo.-El ex rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Edylberto Cabral, consideró «preocupante» el deterioro de la educación superior del país y aseguró que los problemas de falta de calidad afectan a las universidades públicas y privadas.
El académico advirtió que la educación universitaria dominicana requiere transformaciones profundas para revertir el deterioro que viene observándose en los últimos años.
Dijo que uno de los problemas que afectan la calidad de la enseñanza universitaria, «talvez la más grave» es el pluriempleo profesoral, una práctica que obliga a muchos docentes a impartir clases simultáneamente en varias academias, para alcanzar ingresos competitivos, de al menos RD$100,000 al mes.
«No es verdad que un profesor puede atender con eficiencia a 200 estudiantes, 5 sesiones de clases de 40 estudiantes», precisó el también ex decano de la Facultad de Economía de la universidad del Estado.
«Tú estás hablando de 200 estudiantes por semestre, eso es una cantidad realmente demasiado elevada», manifestó el destacado economista en una entrevista para El Nacional.
«Para tú ganarte 100 mil pesos en una universidad tiene que matarte dando clases», precisó.
Cabral señaló que otro de los problemas problemas que afectan al sistema universitario es la limitada capacidad institucional para desarrollar investigaciones y generar propuestas de mejora académica.
La ausencia de estructuras sólidas dedicadas a la investigación educativa agrava las debilidades existentes y limita las posibilidades de innovación dentro de las universidades», dijo.
«Un país no puede avanzar sin invertir en investigación. El desarrollo depende de la capacidad de generar conocimiento y aplicarlo para mejorar lo que produce y la forma en que vive su población», expresó.
Cabal advirtió que, sin cambios estructurales, la educación dominicana continuará por una senda de deterioro en los próximos años.
«Si no se producen transformaciones profundas en materia de inversión, calidad e investigación, la situación educativa del país seguirá siendo cada vez más preocupante», concluyó.
«Yo digo que, para el año 2028, el país está entre dos dilemas, o cambia de modelo, ese modelo neoliberal desastroso, por un modelo más desarrollista, que se preocupe porque el dominicano se eduque bien, con educación de calidad, o el sistema educativo va camino al fracaso».
Atribuyó parte de estas dificultades al modelo económico que, según su análisis, ha relegado la inversión en el desarrollo del capital humano y la generación de conocimiento.
A su juicio, aunque algunas instituciones logran mantener una posición relativamente destacada en las evaluaciones internacionales, el desempeño general del país continúa rezagado frente a los estándares regionales y mundiales.
«Cuando uno observa los rankings universitarios, la realidad es lamentable para todo el sistema de educación dominicano», afirmó.





















