El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, afirmó este viernes que el Gobierno dominicano mantiene subsidios a los combustibles para evitar que las alzas de los precios internacionales se transfieran en su totalidad a los consumidores, ante una crisis energética cuya duración continúa siendo incierta.
Al ser abordado por periodistas durante la celebración del aniversario 79 del Banco Central, Díaz explicó que la situación responde a factores externos que escapan al control de las autoridades dominicanas, debido a que los precios del petróleo y sus derivados están sujetos al comportamiento de los mercados internacionales.
Díaz señaló que el problema no se limita al precio del petróleo, sino que también incluye sus derivados, especialmente el diésel y la gasolina, cuyos costos de importación, según indicó, han aumentado considerablemente.

“Estamos dando muchos subsidios. Eso impacta las finanzas públicas, pero es un costo que estamos dispuestos a asumir para no tener que hacer el traspaso de los precios internacionales 100 % al bolsillo del consumidor”, expresó.
El ministro reconoció que el Gobierno ha tenido que realizar ajustes en los precios de los combustibles, aunque sostuvo que los subsidios permiten amortiguar parte del impacto económico sobre los hogares y los sectores productivos.
Aseguró que la economía dominicana continúa creciendo y que la inflación se mantiene bajo control, al tiempo que consideró que la población comprende que el país no ha provocado las circunstancias que originan las actuales presiones sobre los precios energéticos.

Propone diálogo nacional ante la incertidumbre
Al ser consultado sobre la posibilidad de implementar un nuevo plan anticrisis para el próximo año, Díaz manifestó que todavía es necesario evaluar la evolución del escenario internacional, debido a que no se sabe cuándo terminará la crisis.
Planteó la necesidad de promover un diálogo nacional que reúna al Gobierno, el empresariado, los sindicatos y los demás sectores productivos con el propósito de coordinar respuestas frente a las dificultades económicas.
“Lo que debe primero motivarse ahora es un diálogo nacional, porque el tema es que hay demasiada incertidumbre. No sabemos cuándo va a terminar esta crisis”, afirmó.
El funcionario indicó que las consecuencias del encarecimiento de los combustibles trascienden las fronteras dominicanas y afectan a distintas regiones del mundo. Como ejemplo, mencionó los problemas sociales registrados en países europeos y asiáticos en medio de las presiones sobre los precios energéticos.
Reconoce restricciones en las finanzas públicas
Díaz sostuvo que la República Dominicana enfrenta la coyuntura con estabilidad macroeconómica y social, aunque reconoció que las autoridades deben administrar los recursos públicos dentro de un contexto de restricciones presupuestarias.
En ese escenario defendió la continuidad del diálogo entre el Gobierno y los sectores económicos como una vía para encontrar soluciones conjuntas y reducir las consecuencias de la crisis internacional.




















