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Para muchos jugadores que llegan a la NBA, el primer salario representa el comienzo de una nueva etapa económica y profesional. Para el dominicano Yaxel Lendeborg, en cambio, tuvo un significado mucho más profundo: devolverle a su madre una parte de todo lo que hizo por él.
El jugador sorprendió a su madre, Yissel Raposo, al regalarle una vivienda propia, convirtiendo uno de sus primeros grandes logros fuera de las canchas en una muestra de gratitud hacia la persona que nunca dejó de creer en su talento.
El emotivo gesto cobra mayor dimensión cuando se conoce el camino que ambos tuvieron que recorrer para llegar hasta aquí.
Antes de convertirse en una de las figuras del baloncesto universitario con Michigan y alcanzar la undécima selección del Draft de la NBA de 2026, Lendeborg atravesó momentos personales y económicos muy difíciles.
Tras la muerte de su abuelo, el joven tuvo que poner temporalmente en pausa sus aspiraciones deportivas y trabajar en un almacén, cumpliendo jornadas laborales de nueve a cinco junto a su madre, con quien compartía la responsabilidad de contribuir al sostenimiento del hogar.
Yaxel Lendeborg nuestra a su madre Yissel Raposo el interior de la casa que le obsequió.
En medio de aquellas circunstancias, Yissel Raposo desempeñó un papel fundamental. A pesar de sus propios problemas de salud y de las dificultades que enfrentaba, nunca dejó de estimular a su hijo para que retomara el baloncesto y persiguiera las oportunidades que podían cambiar su futuro.
Su apoyo fue determinante para que Yaxel volviera a concentrarse en el deporte y continuara trabajando por alcanzar una beca universitaria que finalmente le abrió las puertas del baloncesto de alto nivel.
Ahora, después de recorrer ese largo camino, el jugador encontró una manera muy especial de reconocer aquellos sacrificios.
En un video compartido a través de su nuevo canal de YouTube, Lendeborg mostró el momento en que sorprendió a su madre con la entrega de su nueva vivienda. La reacción de Yissel, visiblemente emocionada hasta las lágrimas, convirtió la ocasión en una escena cargada de sentimientos.
Yissel Raposo, madre de Yaxel Lendeborg, no puede contener las lágrimas al recibir la casa que le regaló su hijo.
La nueva casa que Yaxel Lendeborg le regaló a su madre está ubicada en la zona de la Bahía de San Francisco (The Bay Area), California.
Más allá del valor económico de la propiedad, el obsequio representa el reconocimiento de un hijo a la mujer que estuvo a su lado cuando los sueños parecían demasiado lejanos.
La historia de Yaxel Lendeborg recuerda que detrás de muchos atletas que alcanzan el éxito existen sacrificios familiares, jornadas difíciles y personas que sostienen la esperanza incluso en los momentos de mayor incertidumbre.
Su llegada al baloncesto profesional constituye un logro importante para su carrera, pero haber podido ofrecerle un hogar a su madre representa una victoria de naturaleza distinta, una de esas que no aparecen en las estadísticas ni se celebran con trofeos.
Para Yissel Raposo, el regalo tiene un valor que difícilmente puede medirse en dinero: la satisfacción de ver a su hijo convertir las dificultades del pasado en una oportunidad para ambos.





















