Santo Domingo.– La peligrosa pérdida de peso que experimentan las personas que utilizan medicamentos inyectables contra la obesidad no siempre corresponde únicamente a grasa corporal.
Durante ese proceso también puede disminuir la masa muscular y, según la experta Silvia Zorrilla, la masa ósea, un aspecto crítico que considera indispensable vigilar durante el tratamiento.
La nutrióloga clínica advirtió que el número que muestra la báscula no refleja por sí solo los cambios reales que experimenta el organismo.
Por eso, considera necesario prestar máxima atención a la composición corporal y no concentrarse exclusivamente en cuántas libras pierde una persona.
«La pérdida de peso no se da 100 % de masa grasa», explicó Zorrilla durante una entrevista en el programa Esto no tiene nombre.
Señaló que parte de esa reducción puede corresponder al músculo y al hueso, tejidos vitales que cumplen funciones importantes para el metabolismo y la movilidad.
La especialista también alertó sobre lo que puede ocurrir cuando se suspende el tratamiento y aparece el temido efecto rebote.
Según explicó, el peso recuperado puede corresponder principalmente a grasa, sin que necesariamente se repongan en igual proporción la masa muscular y ósea que se perdieron durante el adelgazamiento.
«Cuando viene el rebote, no viene el hueso y el músculo de regreso, viene grasa», afirmó.
A su entender, esa peligrosa situación puede dejar a la persona con una composición corporal mucho menos favorable que antes de iniciar el proceso de pérdida de peso.
Zorrilla destacó que preservar esos tejidos adquiere especial importancia después de los 50 años, etapa en la que la pérdida de masa muscular puede aumentar drásticamente la vulnerabilidad a la sarcopenia, las caídas y las fracturas.
Por esa razón, recomendó incorporar actividad física funcional y ejercicios de fuerza, resistencia y equilibrio durante el tratamiento médico.
«Más que provocar una pérdida de masa muscular y de hueso, debería de conservarla», expresó al referirse a las personas mayores de 50 años.
La evidencia científica también reconoce que durante los tratamientos con medicamentos basados en incretinas puede producirse una reducción de la masa magra, aunque la magnitud varía según el fármaco y el estudio.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2026 encontró que la masa magra representó entre el 25 % y el 39 % del peso total perdido en los ensayos analizados con estos medicamentos.
El análisis también encontró que combinar el tratamiento con entrenamiento de resistencia favorece una mejor preservación de esa masa corporal.
No obstante, es importante distinguir entre la pérdida de masa magra, que incluye músculo y otros tejidos, y la pérdida de masa ósea.
La evidencia sobre los efectos de estos medicamentos en la densidad de los huesos es menos concluyente y no permite afirmar que todos los pacientes experimentarán deterioro óseo por utilizarlos.
La especialista insistió en que los medicamentos no deben utilizarse de manera aislada ni sin estricta evaluación médica.
Recomendó que el tratamiento efectivo de la obesidad incluya una alimentación adecuada, actividad física y seguimiento profesional para procurar que la pérdida de peso no comprometa otros componentes importantes de la salud.




















