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El exdiputado y dirigente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Vinicio Castillo Semán, propuso que parte de los recursos recuperados por el Estado en casos de corrupción sean destinados a la construcción de un monumento emblemático contra la corrupción, que sirva como recordatorio permanente de las consecuencias económicas y sociales que provoca el desvío de los fondos públicos.
Castillo Semán planteó que la obra sea levantada en un punto estratégico de Santo Domingo y concebida no solo como un monumento, sino como un espacio destinado a crear conciencia ciudadana sobre el impacto que tiene la corrupción en áreas esenciales como salud, educación, seguridad, infraestructura y protección social.
“Parte de ese dinero puede ser utilizado perfectamente en la construcción de un monumento emblemático que sirva para crear conciencia sobre lo que significa que a un pueblo pobre, desde el Gobierno, se le puedan desviar miles y miles de millones de pesos que debieron tener un destino social”, expresó.
El dirigente político puso como ejemplo la devolución de RD$3,000 millones vinculada a un proceso judicial por corrupción de la pasada administración y consideró que destinar una fracción de los recursos recuperados a una obra de esta naturaleza permitiría convertir el patrimonio restituido al Estado en un instrumento de educación y memoria colectiva.
Que el dinero recuperado vuelva a la sociedad
Castillo Semán consideró positivo que los recursos recuperados mediante procesos judiciales sean destinados a proyectos que beneficien directamente a la población y valoró, en ese sentido, la utilización de más de RD$2,000 millones para la ejecución de obras deportivas.
A su juicio, esta política puede complementarse con iniciativas que tengan un componente educativo y simbólico, de manera que la recuperación del dinero sustraído al Estado no termine únicamente con su devolución, sino que contribuya también a generar conciencia sobre las consecuencias de la corrupción.
Sostuvo que durante décadas se desarrolló en determinados sectores de la vida política la percepción de que llegar al poder representaba una oportunidad para disponer de los recursos públicos, una cultura que, afirmó, debe ser enfrentada mediante investigaciones, sanciones judiciales, decomiso de bienes y educación ciudadana.
En ese sentido, señaló que el Poder Judicial tiene una responsabilidad fundamental en la imposición de consecuencias contra quienes sean encontrados culpables de apropiarse ilegalmente del patrimonio público.
Destaca independencia del Ministerio Público
Castillo Semán también valoró las acciones emprendidas durante la administración del presidente Luis Abinader para perseguir hechos de corrupción, destacando particularmente la independencia otorgada al Ministerio Público y la apertura de investigaciones que han involucrado incluso a funcionarios y personas relacionadas con la actual gestión gubernamental.
“El presidente Luis Abinader ha hecho un esfuerzo, sin dudas, desde el inicio de su Gobierno, nombrando un Ministerio Público independiente y permitiendo que se impulsen procesos contra funcionarios de su propia administración”, manifestó.
Entre los expedientes mencionó las investigaciones relacionadas con el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), al tiempo que destacó la importancia de las auditorías realizadas por la Contraloría General de la República para detectar posibles irregularidades en el manejo de los recursos del Estado.
El exlegislador sostuvo que todavía existen importantes sumas de dinero y bienes que podrían ser recuperados a través de los procesos penales en curso, por lo que llamó a que las investigaciones y los procesos judiciales avancen hasta establecer responsabilidades y disponer los decomisos correspondientes cuando así lo determinen los tribunales.
Un monumento para recordar el costo de la corrupción
Para Castillo Semán, levantar un monumento con una parte de los recursos recuperados tendría un significado especial: transformar dinero proveniente de actos contra el patrimonio público en un símbolo de rechazo a esas mismas prácticas.
La propuesta busca que la recuperación de activos tenga también una dimensión educativa, de modo que las futuras generaciones puedan identificar el monumento como un recordatorio de que los recursos públicos pertenecen a la sociedad y deben ser destinados al bienestar colectivo.
“El dinero que se recupere de la corrupción debe volver al pueblo, pero una parte también puede servir para que nunca olvidemos el daño que la corrupción le hace al país”, sostuvo Castillo Semán.





















