Una generación creció creyendo que los sueños pueden cumplirse, que el amor puede encontrar su camino, que después de cada tormenta llega la calma y que toda historia termina con un final feliz.
Cada una de estas etapas trajo consigo su propio soundtrack, esas que se quedaron en la memoria, que marcaron la niñez de millones de personas y que, a pesar de haber pasado varios años e incluso décadas, cada letra es recordada.
Solo basta que comiencen a sonar los acordes para que las esas escenas sentados frente al televisor lleguen.
Un mundo ideal, de la película animada Aladdín, se convirtió en una de las grandes canciones románticas de Disney. En esta canción, la historia de Aladdín y la princesa Jazmín es perfecta para ellos descubrir que el mundo es más grande de lo que imaginaban.

En el canal de YouTube de Disney Jr. Latinoamérica, el video cuenta con 55 millones de reproducciones.
Se puede decir que Colores en el viento, de Pocahontas, estrenada en 1995, es una canción adelantada a su tiempo. No es una simple canción dentro de una película infantil para entretener; su mensaje que invita a reflexionar sobre la naturaleza, la diversidad y la relación del ser humano con el entorno. En resumen, es una joya de los soundtracks de Disney. El video de la canción cuenta con 37 millones de reproducciones en YouTube.
En su versión en español, en Spotify cuenta con 17.8 millones de reproducciones, interpretado por Susana Zavaleta.
Por otro lado, es imposible que no se te erice la piel con El ciclo sin fin, de El Rey León, la cual convierte a África en música. La canción principal de la película animada de Disney de 1994 es una de las aperturas más emocionales y reconocibles de la historia de la animación.
Para quienes vivieron en aquella época, escucharlo nueva vez es un deleite y una forma de volver a ser niños por un instante.






















