Su nombre taíno era Guarocuya. Enriquillo fue un valiente cacique de Jaragua y descendiente de la nobleza indígena. Sobrevivió a la trágica matanza de Jaragua y fue criado y educado por franciscanos.
Contrajo matrimonio con Mencía y, tras sufrir graves abusos y no encontrar justicia ante las autoridades coloniales, decidió rebelarse.
En 1519, Enriquillo inició su histórico levantamiento en la sierra de Bahoruco. Durante 14 años empleó tácticas de guerrilla para enfrentar a las fuerzas españolas, aprovechando al máximo el terreno montañoso.

Su heroica resistencia reunió a indígenas y otros grupos sometidos, hasta que en 1533 se alcanzó un histórico acuerdo con la Corona española que reconoció la libertad de su pueblo.
Enriquillo murió el 27 de septiembre de 1535, dos años después del acuerdo de paz. Por eso en República Dominicana, el 27 de septiembre se conmemora el Día de Enriquillo, establecido originalmente mediante el Decreto 6855, de 1950.
En Pueblo Viejo, Azua, se desarrolló el proyecto Tras los restos del cacique Enriquillo. En febrero de 2026 fueron localizadas 13 osamentas humanas durante las excavaciones en las ruinas de la antigua iglesia y convento de Las Mercedes, aunque aún no se ha confirmado científicamente que alguna correspondiera al líder indígena.
El municipio de Enriquillo, en Barahona, adoptó ese nombre en 1884. También existen escuelas, calles y otras instituciones que lo homenajean. Su vida inspiró Enriquillo, la famosa novela histórica de Manuel de Jesús Galván.
Su levantamiento, el acuerdo de paz y la defensa de la libertad de su pueblo lo convirtieron en un símbolo eterno de resistencia. Su memoria también dio nombre a la región Enriquillo, reforzando su presencia en la geografía, la literatura y la identidad dominicana






















