Los subsidios a los combustibles podrían costarle al Gobierno hasta RD$50,000 millones este año, una cantidad equivalente al tope de recursos adicionales que la administración Abinader busca recaudar mediante el Plan anticrisis y de medidas económicas que entró en vigencia en junio de 2026.
La proyección de la cifra fue revelada ayer por el ministro de Hacienda y Economía, Magín J. Díaz, quien advirtió que, si se mantiene el conflicto en Medio Oriente y las presiones sobre los precios internacionales, el gasto para contener los precios de los combustibles podría alcanzar ese monto al cierre de 2026.
Los RD$50,000 millones representarían, por tanto, el mismo monto que el Gobierno colocó como límite superior de su meta de recaudación adicional con el paquete fiscal a la población. La estimación de ingresos extraordinarios se situó entonces entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones.
Hasta el momento las autoridades económicas dominicanas no han informado cuánto han logrado recaudar de manera adicional desde la entrada en vigencia del plan anticrisis hace casi tres meses. El programa incluyó aumentos de varios impuestos con ese propósito.
El ministro Díaz explicó que el incremento del costo de los subsidios está siendo determinado principalmente por el comportamiento del gasoil. Según los datos presentados por el funcionario ante la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago (ACIS), el petróleo WTI había aumentado 68 % respecto al inicio del año, mientras el precio del gasoil acumulaba un alza de 130 %.
El Gobierno había destinado hasta ayer unos RD$36,000 millones a los subsidios de combustibles. Para la semana del 26 de septiembre al 2 de octubre estimó una erogación adicional cercana a RD$1,800 millones.
El gasoil regular y el óptimo reciben actualmente subsidios superiores a RD$100 por galón, equivalentes aproximadamente al 40 % y 45 % de los precios que pagan los consumidores.
La presión sobre el gasto se produce mientras el Gobierno procura aumentar sus ingresos para enfrentar el déficit fiscal y mantener programas sociales ante un escenario internacional caracterizado por mayores precios de la energía y los fertilizantes, aranceles estadounidenses, tasas de interés elevadas en Estados Unidos y un mayor costo del financiamiento externo.
El ministro también planteó que los subsidios generalizados tienen un efecto distributivo desigual. Según las estimaciones presentadas, el 20 % de los hogares de mayores ingresos recibe entre 37 % y 77 % de los recursos destinados a los principales subsidios de este tipo.
Díaz defendió una mayor focalización de las ayudas hacia los hogares de menores ingresos para reducir el costo fiscal de los subsidios generalizados.






















