Haití se propone incorporar 27,000 policías y soldados durante los próximos tres años como parte de una estrategia clave para recuperar la seguridad, restablecer la estabilidad institucional e impulsar la reactivación económica, informó la ministra de Asuntos Exteriores y Religiosos, Raina Forbin.
La funcionaria hizo el anuncio durante su intervención en la 41.ª sesión de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que concluye hoy en Santiago, República Dominicana, donde planteó la necesidad de fortalecer las capacidades del Estado haitiano frente a la criminalidad organizada y sus efectos sobre la economía.
Forbin explicó que el Gobierno concentra sus acciones en tres áreas prioritarias: seguridad, elecciones y recuperación económica e indicó que más de 2,000 policías han sido capacitados mediante un programa identificado como P4,000 y que otros 1,500 soldados se han incorporado a las fuerzas armadas haitianas.
“Estamos invirtiendo para que el Estado haitiano pueda de manera progresiva garantizar su propia seguridad. Tendremos en los tres próximos años 15,000 nuevos soldados y 12,000 nuevos policías”, afirmó la ministra ante los representantes de los países participantes en el encuentro regional.
Advirtió que la criminalidad organizada representa un obstáculo que trasciende el ámbito policial debido a sus efectos sobre la gobernabilidad, la estabilidad institucional y las posibilidades de desarrollo económico. Por ello, consideró necesario fortalecer la cooperación entre los países para enfrentar las estructuras financieras que sostienen esas organizaciones.
Oportunidades económicas
La ministra también vinculó la recuperación de la seguridad con la creación de oportunidades económicas para los jóvenes e informó que el Gobierno ha reactivado la Comisión Nacional de Desarme y Reinserción e iniciado, junto con las Naciones Unidas, un fondo para la paz en Haití.
En el ámbito productivo destacó iniciativas del Ministerio de Comercio dirigidas a financiar emprendimientos juveniles y pequeñas y medianas empresas. También mencionó el plan Haití 2042, impulsado por el sector privado, como una herramienta para orientar la recuperación económica y promover el desarrollo sostenible.
“Queremos pasar de la ayuda a la inversión, de la asistencia a la producción, de la dependencia a la asociación. Es cierto que necesitamos ayuda todavía, pero la inversión y la generación de empleo van a construir mayor estabilidad”, expresó Forbin.
La funcionaria señaló que el Gobierno procura aprovechar el potencial económico del norte y el sur del país, con especial atención a la zona franca de Caracol, que identificó como un espacio con capacidad para atraer capitales y generar puestos de trabajo.
En ese contexto valoró la renovación hasta 2028 de las preferencias comerciales estadounidenses contempladas en la legislación “HOPE”, que beneficia bajo determinadas condiciones a productos haitianos, especialmente del sector textil, en su acceso al mercado de Estados Unidos.
Forbin también afirmó que Haití registra señales favorables en el entorno macroeconómico, entre ellas una reducción de la inflación, y destacó la adopción de un nuevo código fiscal para modernizar la economía y fortalecer la capacidad recaudatoria del Estado. No obstante, no presentó cifras que permitieran cuantificar la evolución de esos indicadores durante su intervención.






















