No, no se siente la brisa. El calendario dice octubre, y el sol nos sigue castigando y el calor todavía no da señales de querer marcharse. Aun así, desde el pasado mes de septiembre, la navidad comenzó a dar señales de vida, los pasillos de las tiendas, y los balcones de algunos hogares, decidieron sentir el espíritu navideño meses antes del inicio de la temporada.
Ante la tendencia viral de decorar cada vez más temprano con piezas alusivas a la Navidad, surge la siguiente pregunta: ¿Por qué las personas se anticipan a la temporada y comienzan a vivir el ambiente navideño antes de diciembre?
La respuesta es sencilla, la llegada de la Navidad suele despertar entusiasmo, alegría y deseos de compartir, pero también activa recuerdos de la infancia, nostalgia por familiares y una creciente necesidad de adelantar las celebraciones y las decoraciones, así lo explica la psicóloga clínica Heidy Camilo Hilario.

Para la especialista estas emociones están vinculadas tanto con los encuentros sociales como con la renovación de los espacios y las experiencias asociadas a esta época del año. Explicó que una de las razones por las que la Navidad genera emociones positivas es la posibilidad de reencontrarse con personas que no se ven con frecuencia y fortalecer los vínculos familiares y de amistad.
“La alegría de ver a los que tenemos mucho tiempo que no vemos, esa alegría de poder reunirnos con la familia, esa alegría que genera el poder hacer cosas que podemos reunirnos con amistades”, señala la especialista, quien ofrece consultas en el Centro Vida y Familia.
Heidy Camilo Hilario, psicóloga clínica.
A su juicio, la decoración también juega un papel importante en el estado de ánimo durante estas fechas. La posibilidad de transformar los espacios del hogar, pintarlos, organizarlos y decorarlos puede generar una sensación de bienestar.
“Los seres humanos amamos el cambio, sobre todo un cambio que tiene que ver con una perspectiva de poner nuestras casas lindas. Eso nos genera bienestar, nos genera alegría, nos genera euforia, sobre todo porque podemos hacer encuentros y ser buenos anfitriones o ser recibidos en lugares donde realmente nos sentiríamos acogidos”, afirmó a El Nacional.

Más allá de la decoración y las reuniones, la nostalgia por la infancia y por momentos familiares del pasado también puede explicar por qué muchas personas comienzan a vivir el espíritu navideño con semanas de anticipación.
La profesional destacó que la nostalgia es un sentimiento que nos hace mirar nuestro pasado con esperanza y con añoranza, considerando que esta conexión emocional contribuye al deseo de adelantar las festividades, especialmente en una época en la que las personas intentan cumplir con una extensa agenda de encuentros.
Pero el adelanto de la Navidad no responde únicamente a factores emocionales. Para Camilo Hilario, detrás de la tendencia a decorar los hogares cada vez más temprano también existe una fuerte influencia del mercado y de la psicología del consumo.
“No se trata de adelantar la Navidad o de adelantar las fechas. Lo que pasa es que estamos obedeciendo a un mercado que cada vez más crea oferta y demanda”, explica.
Sostiene que las industrias presentan productos y decoraciones diseñados para resultar atractivos visualmente, generando en los consumidores el deseo de incorporarlos a sus hogares.

“Nos empiezan a presentar cosas deseables, bonitas, que se ven decoradas, que se ven atractivas al ojo visor de todo el mundo”, afirmó, considerando que la decoración navideña conecta con el deseo de proyectar un hogar agradable y acogedor.
“Eso obedece a una psicología de consumo que todos los seres humanos nos vemos expuesta a ella”, indicó.
Camilo Hilario también observa que, en el contexto dominicano, la Navidad ocupa un espacio particularmente importante dentro del calendario festivo, debido a que, “al nosotros no cargar con otras festividades como Thanksgiving o Halloween, ¿qué es lo que nos queda? Pues la Navidad”, planteó.






















