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Ángel Luis Guzmán Vásquez es mencionado 444 veces en la solicitud de medida de coerción del caso denominado Senasa 2.0-A, una investigación derivada de la también llamada operación Cobra, en la que el Ministerio Público le atribuye un papel clave dentro de una supuesta red que presuntamente habría gestionado autorizaciones médicas irregulares y utilizado datos de afiliados para obtener pagos fraudulentos.
De acuerdo con la instrumentación presentada por el Ministerio Público, Guzmán Vásquez trabajó como auxiliar del Departamento de Autorizaciones Médicas del Seguro Nacional de Salud (Senasa) desde el 8 de marzo de 2021 hasta el 1 de noviembre de 2022. Ese período coincide con el lapso en que, según la acusación, fueron tramitadas las autorizaciones médicas investigadas.
El órgano acusador sostiene que Guzmán habría utilizado su condición de empleado de Senasa y su conocimiento de los protocolos internos para facilitar la obtención de autorizaciones de procedimientos y consultas médicas que, según las pesquisas, nunca fueron solicitados ni recibidos por los afiliados.
Pese a que es mencionado más de 400 veces, el periódico Hoy comprobó que el señalado no figura en la lista principal de los encartados. No está su nombre ni su foto, como sí sucede con los demás imputados, y hasta el momento se desconoce la razón.
¿Qué papel le atribuye el Ministerio Público?
Según el expediente, Guzmán habría actuado junto a su esposa, Adonay María Carrasco Heredia, su hermano, el médico Angeury Guzmán Vásquez, y otros exempleados de Senasa investigados.
La acusación señala que el grupo realizaba llamadas al centro de atención telefónica de Senasa para solicitar autorizaciones médicas usando información real de afiliados que desconocían el fraude.
El documento establece que las llamadas forman parte de las evidencias y que los audios permitirían identificar la participación de los imputados en las gestiones ante el call center.
Otro elemento es el supuesto uso de nombres ficticios como Pedro Martínez, Ángel Beltré y Amauris Gutiérrez, empleados para ocultar la identidad de quienes realizaban las llamadas.
Uso de códigos médicos y datos de afiliados
El expediente también atribuye al grupo el uso de códigos médicos reales para obtener autorizaciones y cobrar por procedimientos simulados.
La acusación describe que los datos de los afiliados eran entregados a médicos para elaborar formularios falsos con diagnósticos inexistentes y firmas falsificadas, consumando la suplantación de identidad para defraudar a la ARS estatal.
La ruta del dinero
Uno de los aspectos más graves es la distribución del dinero: una vez la ARS pagaba a los médicos, estos entregaban entre el 40 % y el 60 % del monto a Guzmán Vásquez, su hermano, su esposa y otros cómplices.
La acusación afirma que los pagos se hacían en efectivo o mediante transferencias bancarias con conceptos sospechosos como “pago a san de madre”, “San de tu madre” y “pago préstamo Ángel Luís Guzmán”.
Para el Ministerio Público, estas transferencias buscaban dar apariencia de legalidad a los recursos obtenidos mediante el drenaje financiero a Senasa.






















